¿Fortalecer empresas o cadenas de valor? El reto de llevar los bioingredientes colombianos al mercado

La cadena de valor de los bioingredientes en Colombia inicia una etapa clave para fortalecer la aceleración, el financiamiento y el acceso a mercado, con el proyecto de Trulab, iC Fundación, Biointropic, P4F y la iniciativa BIOin.

Cuando un buen ingrediente necesita mucho más que una buena historia

Imaginemos una empresa colombiana que desarrolla un aceite vegetal, un extracto botánico o un colorante natural a partir de una especie de la biodiversidad. Tiene un producto con potencial, una historia territorial poderosa y un mercado global que cada vez busca más ingredientes naturales, trazables y sostenibles.

Pero cuando intenta crecer, aparecen las preguntas difíciles: ¿puede garantizar suministro constante?, ¿cumple los requisitos técnicos y regulatorios?, ¿tiene una cadena organizada detrás?, ¿cuenta con capital de trabajo?, ¿puede responder a una empresa ancla o dinamizadora?, ¿está lista para inversión?, ¿cómo demuestra que su modelo contribuye a conservar bosque y generar ingresos locales?

Ahí está uno de los grandes retos de la bioeconomía: no basta con tener biodiversidad ni buenos productos. Para que un bioingrediente llegue al mercado, necesita una cadena de valor preparada, financiamiento adecuado, aliados estratégicos y un ecosistema capaz de articular capacidades.

Una empresa colombiana puede tener un ingrediente natural innovador, una especie con alto potencial y una historia poderosa detrás. Pero para llegar al mercado necesita mucho más que un buen producto: suministro sostenible, trazabilidad, validación técnica, capital de trabajo, compradores y aliados que ayuden a convertir esa oportunidad en una cadena de valor real.

Colombia y sus oportunidades bio

Colombia tiene una base única para que esto ocurra. Es el segundo país con mayor biodiversidad del mundo, uno de los 17 países megadiversos y cuenta con más de 70.000 especies de fauna y flora. Sus regiones, diversas en suelos, climas, ecosistemas, capacidades y conocimientos territoriales, ofrecen oportunidades para desarrollar bioingredientes —de manera sostenible y respetuosa— a partir de especies como cacay, achiote, asaí, cúrcuma, burití, chontaduro, sacha inchi, jagua, hongos y muchas otras.

Ese potencial ya empieza a tomar forma en empresas colombianas que transforman la biodiversidad en ingredientes para diferentes industrias. Empresas como Kahai, Colorquímica, Suma’s Sacha, Bioingredientes Amazónicos (Bioincos), G&M, Green Andina Colombia y otras están desarrollando aceites vegetales y esenciales, colorantes naturales, extractos botánicos e ingredientes funcionales, entre otros. Estos ingredientes pueden ser utilizados por industrias como cosmética y cuidado personal, alimentos y bebidas, bienestar y otras aplicaciones biobasadas.

Dos personas revisan una muestra de aceite vegetal y un registro de trazabilidad en una planta de transformación de bioingredientes

Detrás de una crema cosmética que combina bioingredientes con beneficios para la piel, o de un alimento que además de nutrir puede aportar una función específica asociada al bienestar, hay mucho más que una fórmula. Hay especies, territorios, productores, asociaciones, empresas transformadoras, laboratorios, compañías de logística, compradores, reguladores, usuarios y consumidores que cada vez preguntan más por el origen y la responsabilidad de lo que consumen.

Todo eso constituye una cadena de valor. Y en bioeconomía, una cadena de valor solo puede crecer si sus diferentes eslabones están preparados, conectados y alineados con el mercado.

Colombia ya viene construyendo su ecosistema bio

En Colombia ya se vienen desarrollando diferentes iniciativas que fortalecen algunas de esas etapas y actores clave. Programas como la Bioeconomía del Aburrá Sur, la iniciativa de Bioeconomía del Valle del Cauca, el programa de Desarrollo Productivo de las Industrias del Cannabis y el Cáñamo, Negocios Verdes de Bogotá Región y, de manera especial, BIOin, muestran que el país empieza a construir un camino más claro para el desarrollo de negocios basados en biodiversidad, biomasa e innovación.

BIOin: abriendo camino para los bioingredientes colombianos

Dentro de este panorama, BIOin se ha consolidado como una iniciativa clave para abrir camino al sector de los bioingredientes colombianos. Desde sus primeros pasos, Biointropic identificó la importancia estratégica de acompañar este sector, no solo por el potencial de la biodiversidad colombiana, sino por la necesidad de conectar especies, empresas, capacidades técnicas, mercados y aliados, y así contribuir al desarrollo de una bioeconomía más prometedora para el país.

Ese proceso fue creciendo con la vinculación de Cámaras de Comercio de diferentes regiones del país. Hoy, BIOin articula por primera vez a seis Cámaras de Comercio —Aburrá Sur, Bogotá, Cali, Medellín, Putumayo y San José del Guaviare— alrededor de una agenda común para fortalecer los bioingredientes y la bioeconomía en Colombia. Además, BIOin integra actualmente un importante ecosistema de 50 empresas de bioingredientes y 20 empresas ancla, trabajando juntas con foco en la promoción de los bioingredientes sostenibles para diferentes industrias.

Otros avances

Uno de los avances más importantes de BIOin ha sido el proceso de identificación, análisis y priorización de bioingredientes colombianos. A partir del mapeo de empresas en diferentes regiones, visitas, análisis de capacidades y diagnóstico de oportunidades, se fueron identificando ingredientes con mayor potencial para mercados nacionales e internacionales.

En este proceso también han participado aliados estratégicos en el apoyo de etapas puntuales. En la fase de priorización y desarrollo de un primer portafolio de bioingredientes, se implicaron el programa Colombia + Competitiva, Swisscontact y la Embajada de Suiza en Colombia. Más adelante, el ecosistema BIOin ha seguido avanzando hacia otras acciones y herramientas de conexión con mercado.

Uno de esos avances es el desarrollo de una plataforma digital BIOin con buscador de bioingredientes, que reúne un portafolio de 85 bioingredientes provenientes de 30 especies, desarrollados por empresas colombianas y con potencial para diferentes sectores e industrias. Esta plataforma se encuentra en proceso de finalizar detalles para su lanzamiento y busca convertirse en una herramienta de visibilidad y conexión entre la oferta colombiana de bioingredientes y posibles compradores, aliados y mercados.

Tres personas conversan sobre el portafolio BIOin y evalúan muestras de bioingredientes

Una nueva etapa: acelerar cadenas, no solo empresas

Ahora BIOin se prepara para una nueva etapa con el proyecto Acelerando Aceleradoras, enmarcado en la iniciativa Colombian Bioingredients Acceleration Program (CBAP) – Grant Agreement P4F-0088, financiada por P4F, Palladium International Limited, con recursos del Foreign, Commonwealth & Development Office (FCDO) del Reino Unido.

Este apoyo llega en un momento clave: ya existe una base empresarial, institucional y de mercado, pero aún continúan brechas importantes para que las cadenas de bioingredientes puedan escalar.

Entre ellas están el acceso a mecanismos financieros adecuados, la preparación para inversión, la articulación entre actores de la cadena, la trazabilidad, la capacidad de suministro, la validación técnica y la conexión con empresas ancla y mercados responsables.

Por eso, el proyecto Acelerando Aceleradoras no se entiende como una actividad aislada, sino como un paso estratégico para fortalecer la infraestructura de aceleración del ecosistema bio en Colombia. Su objetivo es ayudar a que las cadenas de bioingredientes estén mejor preparadas, mejor financiadas y mejor conectadas con oportunidades reales de mercado.

Tres aliados, capacidades distintas y una mirada integral de la cadena

Acelerando Aceleradoras cuenta con el apoyo de P4F y será desarrollado por tres organizaciones con capacidades complementarias: Biointropic, iC Fundación y Trulab.

Biointropic aporta su experiencia en articulación del ecosistema bio, aceleración de bionegocios, inteligencia de mercado, sofisticación de productos y conexión con empresas ancla. iC Fundación fortalece empresas comunitarias y asociaciones productoras en territorios, con enfoque en medios de vida sostenibles e inclusión. Trulab suma capacidades en desarrollo de cadenas de valor sostenibles, fortalecimiento empresarial y soluciones para el acceso a la inversión. Esta combinación permite mirar la cadena de bioingredientes de manera integral: desde la base productiva hasta el mercado.

Dos líneas de trabajo para fortalecer el sector

El proyecto tendrá dos líneas de trabajo clave. La primera se enfoca en fortalecer los mecanismos financieros y el modelo de aceleración para bioingredientes en Colombia.

Con el apoyo de una firma consultora especializada, seleccionada a través de convocatoria, se analizarán los mecanismos actuales, se identificarán brechas de financiamiento y liquidez en la cadena y se propondrán ajustes o nuevos instrumentos. Como resultado, se diseñará una propuesta conjunta de aceleración entre Biointropic, iC Fundación y Trulab, concebida como un portafolio integral de servicios de articulación, fortalecimiento y financiamiento para los negocios de bioingredientes.

La segunda línea de trabajo estará orientada a la priorización de cinco cadenas de valor asociadas a cinco especies clave para el sector de bioingredientes. Esta priorización permitirá enfocar esfuerzos en cadenas con alto potencial, identificando necesidades, oportunidades, actores, brechas y rutas de fortalecimiento.

Sistema agroforestal colombiano con dos personas caminando de espaldas entre cultivos y bosque

Bioeconomía sostenible: una apuesta por empresas, comunidades y bosques

Con este proyecto, BIOin y sus aliados avanzan hacia un propósito mayor: desarrollar una bioeconomía sostenible que conserve bosques, fortalezca cadenas de valor responsables, genere oportunidades para empresas y comunidades, y conecte la biodiversidad colombiana con mercados que valoren la trazabilidad, la innovación y el impacto positivo.

La apuesta no es solamente tener más bioingredientes en el mercado, sino construir las condiciones para que esos ingredientes representen mejores oportunidades de vida para las comunidades, mayor competitividad para las empresas y una relación más responsable entre biodiversidad, industria y consumo.